Hace unos días leí un libro, recomendado por un amigo, de crónicas o más bien comentarios sobre noticias publicadas de mujeres, las cuales dejaban patente la “inferioridad” de éstas, por parte de los de los medios de comunicación y su manera de legitimar los estereotipos del patriarcado.
El título del libro “pornografia i vestits de núvia” cuya escritora, la feminista Gemma Lienes, hace un recorrido por las diferentes miradas androcéntricas de todos los estamentos de la sociedad, empezando por el laboral y acabando por el más misógino, las religiones. Además trata otros temas como el racismo y la violencia. Esta autora destaca, además de su misandria, por su léxico burdo, vulgar, incluso ofensivo en el momento de explicar ciertas cosas. Yo también estoy en contra de la legalización de la prostitución, la cual debería ser abolida y denunciada, porque es evidente que ninguna mujer (o al menos muy pocas) desean vender su cuerpo a cambio de un puñado de billetes, donde detrás hay una mafia, controlada por hombres. Tampoco estoy de acuerdo en que sea dinero cómodo, será dinero rápido, pero de ninguna manera fácil. Pero para todo esto no hace falta la utilización de términos como puta, putero y cigala refiriéndose al órgano viril de Nacho Vidal. Esas burdeces no me parece lógicas.
Entre los diferentes artículos hay tres en especial que me han llamado la atención, y me han dejado claro que todos hemos asimilado el patriarcado y que aún nos queda mucho camino por recorrer. Aunque me gustaría hacer hincapié en que al menos, hemos avanzado algo, y tenemos más libertad que nunca, aunque escasa y desigual. Es evidente que yo (unos cuántos años menos que la autora) lo miro con ojos diferentes, porque mi generación ya se ha criado en plenitud de la democracia, donde es “aceptada” la libertad de la mujer. Pero es indudable que se necesita abrir los ojos y cambiar las cosas.
El primero de ellos se titula “boniques i curtes de gambals” (guapas y “tontas”) en el cual según un estudio los hombres prefieren a las mujeres intelectualmente inferiores. “Cuando más simple es mujer menos posibilidades tiene de casarse”. Casarse era la meta a alcanzar en la vida de las mujeres, afortunadamente eso está cambiando y la mujer tiene otras aspiraciones, aunque nos siguen masacrando con la idea de encontrar pareja. Según el estudio “tener una pareja inferior intelectualmente les proporciona la posibilidad de dominar” ¿Entonces, qué hacemos? ¿De quién es la culpa? La forma andrógena la tenemos asumida todos, y eso debe cambiar tanto en mujeres como hombres, porque yo me considero igual, sea cual sea, el coeficiente intelectual de mi pareja. Pienso que es independiente del patriarcado, sólo debemos cambiar la finalidad de casarse a la cual nos imponen a la mujeres.
Otro artículo que me ha llamado la atención es “dos y dos no poden ser quatre” (dos y dos no son cuatro) el cual habla sobre la celulitis de la mujer que “afecta” al 96% de éstas. La autora se plantea si igual ésto es normal. Sabemos que el concepto de belleza femenina ha variado según la época, por ejemplo, en la era paleolítica se prefería una mujer más bien regordeta, ancha de caderas y con pechos grandes, una venus con atributos sexuales muy marcados. Si nuestros antepasados resucitaran y vieran a la modelos esqueléticas, y a las mujeres privándose de comer porque lo marca la publicidad se llevarían las manos a la cabeza. ¿Pero esto quién lo impone? Ya está bien de tirar el dinero en intentar encontrar el estado de forma ideal porque NO EXISTE que es natural e incluso necesario conservar la constitución de cada uno, y ya no hablamos de la gente que pone en riesgo su vida para pasar por el quirófano, el objetivo no es gustarse a sí mismas, sino a los hombres, y si nos prefieren tontas, ahí tenemos la tontería, somos como somos y tenemos que cultivarnos por dentro porque mientras medio mundo se pone a régimen, el otro medio se muere de hambre.
Por último nombraré el artículo que hace referencia al tratamiento de la mujer en las religiones, ignoradas, relegadas a un segundo plano, incluso asesinadas por una cultura que impone la sumisión al sexo contrario y ya no hablemos del tratamiento de la mujer por la religión musulmana. Podría extenderme mucho sobre este tema, pero sólo hace falta decir que las religiones son las que han generado el mayor mal en la humanidad, y que siguen siendo muy poco progresistas respecto al trato de la mujer. Gracias a Dios que soy atea.
En conclusión podría decir que este libro informa que vivimos en una sociedad que mira con ojos masculinos, que la mujer, por mucho que hayamos avanzado, aún sigue ganando menos dinero en el trabajo, y siendo esclava de la publicidad machista que nos obliga a metamorfosear nuestro cuerpo. Y lo peor de todo, una sociedad llena de varones que maltrata y asesina a las mujeres reflejo del androcentrismo llevado al extremo. Aunque pienso que la autora debería enfocarse más al tratamiento de la mujer, (y dejar de meterse con la ortografía), así como utilizar un lenguaje que muestre menos su misandría, ya que como feministas (y no confundir el término con feministas radical) pretendemos la igualdad, y que no se tenga que hablar ni escribir sobre estos temas.
Deberían abolir tanto la misandría como la misogenia que nos llevan al odio y a la separación, más aún si cabe, entre ambos sexos. Debemos comprometernos los dos sexos,en seguir luchando por la igualdad tanto las mujeres como los hombres, por que no somos tan diferentes. Y me quedo con una frase del libro, para seguir luchando “seamos realistas, pidamos lo imposible”.
Desquicio
viernes, 13 de mayo de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
¿Amor social?
Las redes sociales son una realidad. Casi todos los que tenemos internet, tenemos una cuenta en alguna de las redes sociales. Como afirmaba Álex de la Iglesia en la entrega de los premios Goya: “internet no es el futuro, es el presente”. Los que no tienen cuenta en las redes, son incluso admirados, algunos porque realmente se consideran adictos y ya no conciben la vida sin ellas, otros por el simple hecho de no entender cómo no tienen curiosidad.
Todos sabemos ya de los efectos adictivos de estas redes, las consecuencias negativas, y también las positivas, como la sociabilización.
Pero, ¿Qué ocurre con las parejas? Porque es “bueno” saber si el vecino se ha ido a pasear al perro (que ya ves a mí que me importa) pero, cuando se tiene tanta información sobre una persona aparecen los celos y las paranoias, casi siempre infundadas. Antes para saber qué hacía tu pareja tenías que sobornar a su mejor amigo (lo cual requería un gasto económico en cubatas importante) y las paranoias muchas veces eran dignas de telenovela latinoamericana. Ahora si ves que ha hablado con alguna chica, si todavía tiene de amiga a su ex, o si está conectado y no te habla ¡Oh Dios mío! Está raro, quiere dejarlo seguro.
Por otra parte, si dedicamos demasiado tiempo a las redes, vamos a tener una comunicación fría, y una sobreexplotación de la comunicación, es decir, cuando hablas demasiado con una persona, al final no sabes de qué hablar.
Los cotillas, y cuando digo esta palabra a todos nos viene a la mente la típica abuela de pueblo averiguando la vida de los demás, pero no, cotillas en realidad somos todos. Todos tenemos ese punto voyerista que nos conduce a saber de la vida de los demás, sobre todo si es gente que de alguna manera nos importa. Un claro ejemplo de todo ésto es la duodécima edición de Gran Hermano y el cambio de un canal respetado como era CNN + por Gran Hermano 24 horas, de lo cual sobran comentarios.
Lo que quería decir es que la redes sociales les ha alegrado la vida a los cotillas, nunca ha sido tan fácil saber de los demás. Sobretodo por ese empeño de dar datos verídicos, en teoría para que a la gente les conozca mejor, y autoidentificarse con ellos mismos. Todos sabemos lo que ocurre cuando terceras personas saben demasiado de la pareja, y se meten en ella.
Pero no todos son puntos negativos. Gracias a las redes sociales es mucho más fácil conocer a la gente, saber de ella, de sus aficiones, gustos…Antes, para conseguir el móvil de alguien, tenías que camelarte a la insoportable de su mejor amiga. Por otra parte ha facilitado que se lleven a cabo las relaciones a distancia, ya que la comunicación es más barata, rápida y eficaz. Aunque discrepo en que sea una manera de llevar un relación, al menos por mucho tiempo.
En conclusión diría que como todo en esta vida, las redes sociales tienen su punto a favor, y su punto en contra. Lo que está claro que éstas están causando divorcios por celos, muchas veces injustificados, y demasiadas relaciones fugaces. Así que plantearos mantener una relación social, ya que estaréis siendo observados por todos y sabéis, ojos que no ven, corazón que no siente. Pero ojos que creen ver demasiado, celos infundados .
Todos sabemos ya de los efectos adictivos de estas redes, las consecuencias negativas, y también las positivas, como la sociabilización.
Pero, ¿Qué ocurre con las parejas? Porque es “bueno” saber si el vecino se ha ido a pasear al perro (que ya ves a mí que me importa) pero, cuando se tiene tanta información sobre una persona aparecen los celos y las paranoias, casi siempre infundadas. Antes para saber qué hacía tu pareja tenías que sobornar a su mejor amigo (lo cual requería un gasto económico en cubatas importante) y las paranoias muchas veces eran dignas de telenovela latinoamericana. Ahora si ves que ha hablado con alguna chica, si todavía tiene de amiga a su ex, o si está conectado y no te habla ¡Oh Dios mío! Está raro, quiere dejarlo seguro.
Por otra parte, si dedicamos demasiado tiempo a las redes, vamos a tener una comunicación fría, y una sobreexplotación de la comunicación, es decir, cuando hablas demasiado con una persona, al final no sabes de qué hablar.
Los cotillas, y cuando digo esta palabra a todos nos viene a la mente la típica abuela de pueblo averiguando la vida de los demás, pero no, cotillas en realidad somos todos. Todos tenemos ese punto voyerista que nos conduce a saber de la vida de los demás, sobre todo si es gente que de alguna manera nos importa. Un claro ejemplo de todo ésto es la duodécima edición de Gran Hermano y el cambio de un canal respetado como era CNN + por Gran Hermano 24 horas, de lo cual sobran comentarios.
Lo que quería decir es que la redes sociales les ha alegrado la vida a los cotillas, nunca ha sido tan fácil saber de los demás. Sobretodo por ese empeño de dar datos verídicos, en teoría para que a la gente les conozca mejor, y autoidentificarse con ellos mismos. Todos sabemos lo que ocurre cuando terceras personas saben demasiado de la pareja, y se meten en ella.
Pero no todos son puntos negativos. Gracias a las redes sociales es mucho más fácil conocer a la gente, saber de ella, de sus aficiones, gustos…Antes, para conseguir el móvil de alguien, tenías que camelarte a la insoportable de su mejor amiga. Por otra parte ha facilitado que se lleven a cabo las relaciones a distancia, ya que la comunicación es más barata, rápida y eficaz. Aunque discrepo en que sea una manera de llevar un relación, al menos por mucho tiempo.
En conclusión diría que como todo en esta vida, las redes sociales tienen su punto a favor, y su punto en contra. Lo que está claro que éstas están causando divorcios por celos, muchas veces injustificados, y demasiadas relaciones fugaces. Así que plantearos mantener una relación social, ya que estaréis siendo observados por todos y sabéis, ojos que no ven, corazón que no siente. Pero ojos que creen ver demasiado, celos infundados .
jueves, 3 de febrero de 2011
La vida es sueño
Siempre nos ha inquietado saber porqué soñamos y qué significan nuestros sueños. Existen culturas que creen que los sueños son como premoniciones, advertencias de algún peligro o mensajes de algo que sucederá en un futuro.
Sigmund Freud demostró, cuando estudió el significados de los sueños y de la mente, que el origen de todo sueño son deseos insatisfechos. “El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos”. Miguel de Cervantes. Ésto está inserido está en nuestro vocabulario, sólo hace falta recordar la famosa frase de Martin Luter King: “I have a dream” (Tengo un sueño). Según apuntaba el psicoanalista cuando dormimos descansa el “yo” que para que nos entendamos sería cómo vemos la realidad, lo que pensamos de nosotros mismos, y el que dicta nuestra forma de actuar, interviniendo en ella las normas morales y éticas de nuestra respectiva cultura. Cuando dormimos, es nuestro subconsciente quien sale a la luz, y es capaz de expresar lo que despiertos nunca haríamos. “ Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco.
Lo cierto es que no controlamos nuestra mente, y eso nos inquieta, nos alarma, incluso atormenta. Hay muchas teorías acerca del sueño, pero nadie sabe exactamente por qué soñamos. Todas las noches lo hacemos, aunque olvidamos el 90% de nuestros sueños. En los primeros 5 minutos después de despertar, olvidas la mitad de tu sueño, y al pasar tan sólo 10 minutos el 90% del sueño se ha ido.
La mayoría de los sueños están relacionados con el sexo, muchas veces simbólicamente, es obvio, son deseos reprimidos, y la sociedad en ese aspecto tiene muchos tabúes. ¿Quién no ha tenido nunca un sueño erótico? También como deseos internos se refiere a los miedos ¿Quién no ha tenido un sueño en el cuál es perseguido por algo o alguien? Además existen los sueños incongruentes, que no tienen ninguna relación lógica con la realidad, como por ejemplo ver a una mujer de 90 años embarazada.
Lo cierto es que cuando volvemos a la realidad, si conseguimos acordarnos del sueño, se produce en nosotros un sentimiento: angustía, felicidad, malestar, excitación, desconsuelo, esperanza, ilusión, miedo, pánico, extrañeza. Sea cual sea, los sueños nos indican que hay algo en nosotros que no está satisfecho, que nos causa inquietud, y aunque soñamos todos los días, es importante saber porque tenemos esa apetencia reprimida, eso entre otras cosas nos va ayudar a conocernos mejor y a vivir más felices y realizados. Otros preferirán vivir en la ignorancia, porque descubrir la relación entre la realidad y los deseos nos lleve al peor de los desconciertos. Yo soy de las que prefiero saber el porqué de las cosas, de mi vida, de mis sueños vinculados a la realidad, a veces alguno de ellos, soñados o no se cumplen, como decía Segismundo
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Sigmund Freud demostró, cuando estudió el significados de los sueños y de la mente, que el origen de todo sueño son deseos insatisfechos. “El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos”. Miguel de Cervantes. Ésto está inserido está en nuestro vocabulario, sólo hace falta recordar la famosa frase de Martin Luter King: “I have a dream” (Tengo un sueño). Según apuntaba el psicoanalista cuando dormimos descansa el “yo” que para que nos entendamos sería cómo vemos la realidad, lo que pensamos de nosotros mismos, y el que dicta nuestra forma de actuar, interviniendo en ella las normas morales y éticas de nuestra respectiva cultura. Cuando dormimos, es nuestro subconsciente quien sale a la luz, y es capaz de expresar lo que despiertos nunca haríamos. “ Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco.
Lo cierto es que no controlamos nuestra mente, y eso nos inquieta, nos alarma, incluso atormenta. Hay muchas teorías acerca del sueño, pero nadie sabe exactamente por qué soñamos. Todas las noches lo hacemos, aunque olvidamos el 90% de nuestros sueños. En los primeros 5 minutos después de despertar, olvidas la mitad de tu sueño, y al pasar tan sólo 10 minutos el 90% del sueño se ha ido.
La mayoría de los sueños están relacionados con el sexo, muchas veces simbólicamente, es obvio, son deseos reprimidos, y la sociedad en ese aspecto tiene muchos tabúes. ¿Quién no ha tenido nunca un sueño erótico? También como deseos internos se refiere a los miedos ¿Quién no ha tenido un sueño en el cuál es perseguido por algo o alguien? Además existen los sueños incongruentes, que no tienen ninguna relación lógica con la realidad, como por ejemplo ver a una mujer de 90 años embarazada.
Lo cierto es que cuando volvemos a la realidad, si conseguimos acordarnos del sueño, se produce en nosotros un sentimiento: angustía, felicidad, malestar, excitación, desconsuelo, esperanza, ilusión, miedo, pánico, extrañeza. Sea cual sea, los sueños nos indican que hay algo en nosotros que no está satisfecho, que nos causa inquietud, y aunque soñamos todos los días, es importante saber porque tenemos esa apetencia reprimida, eso entre otras cosas nos va ayudar a conocernos mejor y a vivir más felices y realizados. Otros preferirán vivir en la ignorancia, porque descubrir la relación entre la realidad y los deseos nos lleve al peor de los desconciertos. Yo soy de las que prefiero saber el porqué de las cosas, de mi vida, de mis sueños vinculados a la realidad, a veces alguno de ellos, soñados o no se cumplen, como decía Segismundo
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
lunes, 31 de enero de 2011
Tócala otra vez Sam, pero, ¡En la calle!
Fumar ya no está de moda. Lo que antes era un placer exquisito al alcance de todos, ahora es un mal vicio al alcance de tontos pocos. Con el paso de los años, y el avance de la medicina las empresas tabacaleras que tan modernas parecían han ido perdiendo su excelencia, relegadas al más bajo de los peldaños de honradeza. Quedan atrás los “machos” que fumaban en las películas y traían loquitas a todas las mujeres. ¿Cómo escucharía la canción Humphrey Bogart? En la calle, perdería la magia.
Los ceniceros de los bares han pasado a mejor vida, algunos los han reutilizado de posavelas. Pero esa no es la cuestión. Sino el debate de esta ley, desconocida para casi todos hasta la llegada del nuevo año y que a abierto una guerra social entre losdelicuentes fumadores y los tiquismiquis no-fumadores.
Estos últimos tienen el argumento a favor de preservar su salud, y que no tienen el porqué tragar los “malos humos” de los fumadores. Todos están contentos con ésta nueva ley, que recuerda a la mítica ley seca. Lo cierto es que han mutado de víctima a verdugo. Es cierto, que el tabaco afectaba a su salud, pero me parece malvado que les otorguen el poder de denunciar a los fumadores por humear la droga legal que el mismo gobierno vende, con un exagerado número de estancos y máquinas expendedoras (la mayoría ubicada en los bares) a un precio elevado.
Losmalvados fumadores, en cambio, no están tan contentos. Influye que la ley se haya aprobado en enero, contribuye la incomodidad de tener que salir a la calle, y las miradas, e incluso burlas de los no fumadores a los del otro bando. Que los miran como si fuesen criminales o apestados, aunque curiosamente la infracción se produce si no se sale a la calle. En cambio, no se han escuchado muchas quejas sobre la prohibición de fumar en los hospitales o en los parques. Incredulidad, pero pocas protestas.
Pero, más allá de estos dos grupos, que cada vez se distancian más, quedan los verdaderos afectados. Los propietarios del negocio. ¿Qué piensan ellos? La mayoría opina que les deberían dejar elegir si inundar su local de monóxido de carbono y atentar contra la salud de loskamikazes que asistían a los bares no fumadores. Con la ley, además han aumentado los “simpa” con la excusa de salir a la calle y por supuesto, muchos han perdido parte de negocio, a causa de la negativa de asistir a los bares de parte de los no fumadores, ideal para la época que estamos. Por otra parte, la gente que vive cerca de los bares se queja ahora de la contaminación acústica que produce ahora fumar en la calle. Además, se a intensificado la práctica del botellón, entre la crisi y que ya no dejan fumar en las discotecas.
La sociedad en general, sin discernir entre unos y otros está a favor de la ley. Preservar la salud de los demás es lo más importante, pero no olvidan algunos matices, ya que, discutiendo entre si es lícitamente moral fumar en sitios públicos, nos hemos olvidado que hay problemas más importantes como los más de cuatro millones de parados. Es mucha la gente que piensa que esta ley implantada tan urgentemente no es si no que una “cortina de humo”, para trasladar a la calle otro tema de controvertimiento que no sea la crisis económica. Otros tantos opinan que era necesaria esta ley, y que se habla porque es la novedad. En unos meses se olvidará la polémica y se verá tan normal, o tan extraño, como sería ahora impensable fumar en un autobús.
En conclusión podemos decir que el tabaco contribuye a multiplicar las enfermedades, la mayoría respiratorias, y si alguien no fuma no tiene el porqué tragarse la fumarada de los que han elegido libremente fumar, y se han convertido en esclavos de ésta droga innecesaria. La ley, reducirá el gasto sanitario provocado por el tabaco. ¿Pero realmente se preocupan por la salud? En mi opinión, que no se fume en los bares ayudará a que a los fumadores les sea más fácil dejar de fumar, pero sí de verdad quieren erradicar el tabaco, o bien, instauran una ley antitabaco real, y lo dejan de vender definitivamente, aunque eso acabaría de hundir el país, pero, ¿La salud es lo primero no? O mejoran y regalan los productos para dejar de fumar. Porque recordamos que los fumadores son esclavos, y ahora delincuentes que de una forma absurda e innecesaria mantienen el país, con impuestos que la mayoría desearían no pagar. En fin, voy a fumarme un cigarrillo a la terraza, a ver si escucho el piano solitario de Sam desde lejos, como otros tantos.
Los ceniceros de los bares han pasado a mejor vida, algunos los han reutilizado de posavelas. Pero esa no es la cuestión. Sino el debate de esta ley, desconocida para casi todos hasta la llegada del nuevo año y que a abierto una guerra social entre los
Estos últimos tienen el argumento a favor de preservar su salud, y que no tienen el porqué tragar los “malos humos” de los fumadores. Todos están contentos con ésta nueva ley, que recuerda a la mítica ley seca. Lo cierto es que han mutado de víctima a verdugo. Es cierto, que el tabaco afectaba a su salud, pero me parece malvado que les otorguen el poder de denunciar a los fumadores por humear la droga legal que el mismo gobierno vende, con un exagerado número de estancos y máquinas expendedoras (la mayoría ubicada en los bares) a un precio elevado.
Los
Pero, más allá de estos dos grupos, que cada vez se distancian más, quedan los verdaderos afectados. Los propietarios del negocio. ¿Qué piensan ellos? La mayoría opina que les deberían dejar elegir si inundar su local de monóxido de carbono y atentar contra la salud de los
La sociedad en general, sin discernir entre unos y otros está a favor de la ley. Preservar la salud de los demás es lo más importante, pero no olvidan algunos matices, ya que, discutiendo entre si es lícitamente moral fumar en sitios públicos, nos hemos olvidado que hay problemas más importantes como los más de cuatro millones de parados. Es mucha la gente que piensa que esta ley implantada tan urgentemente no es si no que una “cortina de humo”, para trasladar a la calle otro tema de controvertimiento que no sea la crisis económica. Otros tantos opinan que era necesaria esta ley, y que se habla porque es la novedad. En unos meses se olvidará la polémica y se verá tan normal, o tan extraño, como sería ahora impensable fumar en un autobús.
En conclusión podemos decir que el tabaco contribuye a multiplicar las enfermedades, la mayoría respiratorias, y si alguien no fuma no tiene el porqué tragarse la fumarada de los que han elegido libremente fumar, y se han convertido en esclavos de ésta droga innecesaria. La ley, reducirá el gasto sanitario provocado por el tabaco. ¿Pero realmente se preocupan por la salud? En mi opinión, que no se fume en los bares ayudará a que a los fumadores les sea más fácil dejar de fumar, pero sí de verdad quieren erradicar el tabaco, o bien, instauran una ley antitabaco real, y lo dejan de vender definitivamente, aunque eso acabaría de hundir el país, pero, ¿La salud es lo primero no? O mejoran y regalan los productos para dejar de fumar. Porque recordamos que los fumadores son esclavos, y ahora delincuentes que de una forma absurda e innecesaria mantienen el país, con impuestos que la mayoría desearían no pagar. En fin, voy a fumarme un cigarrillo a la terraza, a ver si escucho el piano solitario de Sam desde lejos, como otros tantos.
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